Alcazaba de la Alhambra

Alcazaba de la Alhambra

La Alcazaba de la Alhambra constituye el germen defensivo a partir del cual se desarrolló, durante los siglos XIII-XV, la ciudad palatina nazarí (Madīnat al-Ḥamrā), dando lugar al conjunto que hoy en día se reconoce como el complejo monumental de la Alhambra de 

Desde su origen, en torno al siglo IX, y especialmente durante el periodo andalusí hasta la conquista castellana de la ciudad (1492), experimentó numerosas transformaciones para adaptarse a diversos modos de entender los sistemas defensivos. Esto ha dado lugar a un amplio repertorio de elementos tipológicos yuxtapuestos que hacen de la Alcazaba uno de los ejemplos más completos de los distintos sistemas de fortificación desarrollados en España desde la Alta Edad Media hasta la época Moderna.

Algunas de las construcciones que se incluirán en la visita datan del siglo XI, como es el sistema de torres situadas en el lado Norte. Sin embargo, buena parte de la arquitectura que conforma esta parte de la Alhambra es de época nazarí. Tal es el caso, por ejemplo, de la Puerta de las Armas, uno de los principales accesos al recinto de la ciudad palatina, adaptación a la tipología de la torre albarrana. Otras construcciones destacadas son la Torre de la Vela y la Torre del Homenaje, importantes ejemplos de torre-habitación. 

En la Alcazaba se encuentran también los restos de una zona de viviendas que responden a una complejidad mayor de lo que requieren las funciones militares, contando con la presencia de alberca, en alguna de ellas, y de baños.

Por último, el sistema de baluartes incorporado por los Reyes Católicos y continuado bajo el reinado de Carlos V, permite reconocer las innovaciones introducidas a raíz de los avances de la artillería y los modernos sistemas de fortificación desarrollados en Italia.

La visita se desarrollará en todo el recinto de la Alcazaba, planteándose también el acceso a algunos espacios, como la Puerta de las Armas, y el Baluarte, que habitualmente no se incluyen en la visita pública de la Alhambra.*

*El permiso de acceso a la Puerta de las Armas y al Baluarte de la Alcazaba está pendiente de aprobación por parte del Patronato de la Alhambra y Generalife.

Alcazaba de Salobreña

Alcazaba de Salobreña

La Alcazaba de Salobreña es una de las principales fortalezas de la costa de Granada. Se sitúa sobre un cerro a 95 m.s.n.m., dominando las extensas playas existentes a poniente de la desembocadura del río Guadalfeo. 

Esta construcción, así como el núcleo de población asociado a ella, denominado en las fuentes árabes como ŠalawbīnyaŠalawbīniyya o Šalawbāniya, tuvieron su principal momento de desarrollo durante el Reino Nazarí (ss. XIII-XV), al convertirse éste en una importante madīna costera, y su alcazaba, en la residencia de verano de los sultanes. 

La fortaleza está compuesta por tres recintos que tuvieron usos bien diferenciados. La implantación de las tres puertas que permiten el acceso al interior responde a un sofisticado sistema de relación y control del territorio circundante: el puerto, la madīna y el campo. 

La zona palatina se ubicaba en la cota más alta. Durante las últimas intervenciones arqueológicas, en este recinto se ha identificado el espacio que debió de ocupar la residencia principal, presidida por una gran torre (qubba), y un baño (ḥammām) anexo localizado al Noreste. Los restos de ambos edificios, especialmente los del baño que se encuentran en un mejor estado de conservación, revelan que su articulación sigue el modelo existente en el Palacio de Comares de la Alhambra.

Tras la incorporación de Salobreña al Reino de Castilla (1489), la fortaleza experimentó numerosas adaptaciones a las nuevas necesidades surgidas por el uso de la artillería.

Tras haber sido objeto de diversas restauraciones a lo largo del siglo XX, entre 2014 y 2016 la fortaleza ha sido objeto de estudio arqueológico y de una profunda restauración, llevadas a cabo por el equipo de investigadores del Laboratorio de Arqueología y Arquitectura de la Ciudad (LAAC), liderado por el arquitecto Antonio Orihuela Uzal y por el arqueólogo Julio Navarro Palazón.

La visita correrá a cargo de los miembros de este equipo, quienes explicarán las investigaciones desarrolladas en todo el recinto de la Alcazaba.

Murallas de Madīnat Garnāṭa

Muralla de Granada

Las murallas de Granada constituyen uno de los elementos más importantes del patrimonio arquitectónico de la ciudad, pues reflejan los diferentes momentos de su evolución urbana. La fortificación más antigua se atribuye a época ibero-romana, coincidiendo su contorno, en líneas generales, con la posterior muralla andalusí de época zirí inicial (s. XI), que protegía la ciudad que entonces se limitaba a la actual colina del Albaicín, incluida la alcazaba, centro del poder militar y político de Madīnat Garnāṭa.

Con la fundación de la ciudad palatina de la Alhambra (Madīnat al-Ḥamrā), esta alcazaba perdió sus funciones, pasando a denominarse Alcazaba Cadima o Antigua (al-Qaṣaba al-Qadima), nombre que finalmente se extendió a todo el recinto amurallado.

Buena parte de este sistema murario ha quedado absorbido por las edificaciones actuales; sin embargo, el tramo noroeste que se extiende desde la Puerta de Monaita (Bab al-Unaydar) hasta la Puerta de las Pesas (Bab al-Ziyada), se conserva exento, destacando en el paisaje del Albaicín.

Entre 2012 y 2013 el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) puso en marcha el Plan Director de las murallas del Albaicín, estableciéndose las actuaciones necesarias para su conservación y restauración. En base a este documento, se está llevando a cabo la intervención en dos tramos de la muralla. Uno de ellos es el entorno de la llamada Torre de las Tres Caras, donde se ha ejecutado un proyecto de restauración acompañado de una intervención arqueológica del recinto a intramuros. 

El otro tramo corresponde al entorno de la Puerta del Castro o de Hernán Román, que desde el siglo XVIII se encuentra irreconocible al crearse en su interior la Ermita de San Cecilio; este entorno guarda una superposición de diferentes trazados de muralla y puertas desde época ibérica (ss. VII-I a.C.), hasta época zirí (s. XI), reformas almorávides y almohades (ss. XII - XIII), y modificaciones nazaríes (ss. XIII - XV).

La visita plantea un recorrido por el tramo conservado desde la Puerta de Monaita hasta la Puerta de las Pesas, así como el acceso al recinto intramuros donde se encuentra la Torre de las Tres Caras, y al interior de la Ermita de San Cecilio, donde actualmente se están llevando a cabo excavaciones arqueológicas*.

*El permiso de acceso al entorno de la Torre de las Tres Caras y a las intervenciones arqueológicas del la Ermita de San Cecilio, está pendiente de aprobación.